En caso de una sobredosis pueden causar bradicardia, insuficiencia cardíaca, shock cardiogénico y paro cardíaco. También pueden surgir problemas respiratorios (broncoespasmos), vómitos, alteraciones de la producir hipotensión grave, conciencia y convulsiones generalizadas. Además de los procedimientos generales, se impone la monitorización y corrección de los parámetros vitales, si fuera necesario en condiciones de cuidados intensivos. Puede recurrirse a las siguientes terapias de apoyo, Atropina
Simpaticomiméticos en función del cuerpo y del efecto de peso deseado; dobutamina, isoprenalina, orciprenalina o adrenalina. Si la vasodilatación periférica domina el perfil de la intoxicación, debería administrarse norfenefrina o noradrenalina, con una monitorización continua del estado circulatorio. En caso de bradicardia fármaco resistente debería iniciarse
una terapia con marcapasos. En caso de broncoespasmo, deberían administrarse beta-simpaticomiméticos (en forma de aerosol o, si éstos fueran ineficaces, también por vía intravenosa). En presencia de convulsiones, se recomienda la inyección IV lenta de diazepam o clonazepam.
Nota: caso de intoxicación grave con síntomas de shock, el tratamiento con antídotos debe continuar durante el periodo suficientemente largo de tiempo puesto que hay que esperar una prolongada vida media de eliminación y redistribución del Carvedilol desde compartimentos más profundos. La duración del tratamiento con antídotos dependerá de la gravedad de la sobredosificación; por tanto, se continuarán las medidas de apoyo hasta que el paciente se estabilice.