Hipertensión: Adultos: Un comprimido (5 mg) al día, preferiblemente tomado a la misma hora del día.
El efecto de descenso de la presión arterial es evidente después de 1-2 semanas de tratamiento.
Pacientes con insuficiencia renal: En pacientes con insuficiencia renal, la dosis inicial recomendada es de 2,5 mg al día. Si es necesario, la dosis puede incrementarse a 5 mg.
Pacientes con insuficiencia hepática: Los datos en pacientes con insuficiencia hepática o función hepática alterada, son limitados. Por consiguiente, la administración de nebivolol en estos pacientes está contraindicada.
Ancianos: En pacientes mayores de 65 años, la dosis inicial recomendada es de 2,5 mg al día.
Si es necesario, la dosis puede ser incrementada a 5 mg. Sin embargo, dada la limitada experiencia con pacientes mayores de 75 años, en estos pacientes la administración se debe realizar con precaución, y se deben monitorear de forma continua.
Niños: No se han realizado estudios en niños, por lo que no se recomienda su uso en este grupo etario.
Insuficiencia cardiaca crónica (ICC): En el momento de iniciar el tratamiento, la ICC debe estar estabilizada desde al menos 6 semanas antes, y la dosis de los medicamentos cardiovasculares concomitantes (diuréticos, digoxina, IECAs y/o ARA-2), debe haberse ajustado durante las 2 semanas previas. El nebivolol debe introducirse gradual-mente, empezando con una dosis de 1,25 mg/día, que será elevada posteriormente (cada 1 o 2 semanas, según tolerancia) a dosis diarias de 2,5 mg, después 5 mg y finalmente 10 mg (dosis máxima recomendada).
El inicio del tratamiento y cada aumento de dosis deben realizarse bajo la supervisión de un médico experimentado en el tratamiento de la ICC durante un periodo de al menos 2 horas, vigilando la presión sanguínea, frecuencia cardiaca, alteraciones de la conducción y signos de empeoramiento de la IC.
A la hora de retirar el tratamiento, la dosis también debe reducirse de forma escalonada, ya que la suspensión brusca puede provocar un agrava-miento transitorio de la IC.
Poblaciones especiales: No se requieren ajustes específicos (aparte de la titulación gradual ya descrita), en ancianos ni en casos de insuficiencia renal leve a moderada. Por el contrario, se encuentra contraindicado en casos de insuficiencia hepática, y no está recomendado en insuficiencia renal grave, adolescentes y niños.