El tratamiento con Albendazol se ha asociado con elevaciones leves a moderadas de enzimas hepáticas, que suelen normalizarse tras la suspensión del tratamiento.
Se han producido casos de hepatitis (ver Reacciones adversas).
Se recomienda monitorizar la función hepática antes y durante el tratamiento, especialmente en tratamientos prolongados.
Albendazol puede causar supresión de la médula ósea, por lo que se recomienda realizar hemogramas periódicos.
Precaución en pacientes con insuficiencia hepática, ya que puede aumentar la concentración plasmática del metabolito activo.
No administrar durante el embarazo; realizar prueba de embarazo antes de iniciar el tratamiento
PRECAUCIONES ADICIONALES:
Se recomienda tomar precauciones eficaces antes de la concepción durante y después de un mes de la terminación del tratamiento para una infección sistémica con Albendazol.
Pueden producirse síntomas inflamatorios tras la muerte del parásito (por ejemplo, convulsiones, aumento de presión intracraneal).
Estos deben tratarse con corticosteroides y anticonvulsivantes apropiados.
Durante la administración para neurocisticercosis, se recomienda tratamiento con corticosteroides por vía oral o intravenosa para prevenir episodios de hipertensión intracraneal.
Se debe vigilar la visión en pacientes con quistes en retina.