Tratamiento de enfermedades inflamatorias del segmento anterior del ojo que responden a la corticoterapia tópica, asociadas con infecciones producidas por microorganismos susceptibles a la polimixina B y a la neomicina.
Esta presentación en forma de pomada, tiene especial interés para la aplicación de vendajes oclusivos, para las curas nocturnas y en el tratamiento de las lesiones cutáneas de los párpados.
Aplicar una pequeña cantidad de la pomada sobre la superficie ocular afectada, 3 a 6 veces al día.
Cuando se observe una respuesta favorable, las dosis pueden reducirse a 3 o 4 aplicaciones por día.
Puede emplearse como medicación nocturna concomitante-mente con el uso diurno de la solución oftálmica.
Se recomienda la suspensión gradual del tratamiento, a fin de evitar una recaída.
Antes de cada aplicación el paciente deberá lavarse y secarse las manos.
Inclinar la cabeza hacia atrás y aplicar la pomada sobre la superficie del saco conjuntival o sobre los párpados, evitando que la punta del frasco toque la zona afectada o cualquier otra superficie.
Luego de la aplicación se recomienda cerrar los ojos durante algunos segundos.
No se debe compartir el producto, debido a que puede propagarse la infección.
Hipersensibilidad a cualquiera de sus componentes Tuberculosis ocular, lesiones fúngicas, y en la mayoría de las lesiones virales de los ojos: queratitis dendrítica, herpes simple, varicela. Procesos infecciosos a gérmenes resistentes a los antibióticos de su formulación.
Erosión corneal por cuerpo extraño, quemadura corneal por álcali después de 10 días de evolución, si el epitelio corneal no se encuentra totalmente intacto.
Pueden presentarse ocasionalmente ardor, picor, pupilas dilatadas, irritación, foliculitis, lagrimeo, erupciones en la piel de los párpados, que desaparecen después de suspender la aplicación
del medicamento.
La neomicina puede producir erosiones epiteliales punteadas de la córnea y blefaroconjuntivitis alérgica con el uso prolongado.
Muy raramente y cuando se la utiliza sobre heridas abiertas o piel lastimada, la absorción sistémica de la neomicina, después de su uso tópico, puede desencadenar cuadros de nefrotoxicidad, ototoxicidad o bloqueo neuromuscular.
La dexametasona puede ocasionar aumento de la presión intraocular con posible aparición de glaucoma, cataratas, infecciones secundarias, retraso en la cicatrización y perforación del globo ocular, si la córnea o esclerótica se encuentran adelgazadas.
Este producto debe ser administrado con precaución en pacientes con antecedentes de glaucoma, infecciones oculares no tratadas de micosis, tuberculosis y virosis, adelgazamiento dela córnea.