Indicaciones.
La dipirona eleva la percepción del umbral del dolor. Algias por afecciones reumaticas, cefaleas u odontalgias. Dolores ulteriores a intervenciones quirúrgicas, espasmos del aparato gastrointestinal, conductos biliares, riñones y vías urinarias. Estados febriles.
Contraindicaciones.
Pacientes con hipersensibilidad a la pirazolonas y en presencia de determinadas enfermedades metabólicas (porfiria hepática, déficit congénito de glucoa-6-fosfato deshidrigenasa).