La risperidona es generalmente bien tolerada. En muchas circunstancias ha sido difícil diferenciar los efectos colaterales de síntomas de enfermedades subyacentes. Las reacciones adversas asociadas con el uso de risperidona son los siguientes:
• Digestivos: Dispepsia, dolor abdominal, estreñimiento, náuseas y vómitos. Raramente puede producir hipersalivación.
• Cardiovasculares: Hipotensión ortostática y taquicardia refleja a la hipotensión, o hipertensión arterial.
• Neurológicos: cefalea, mareos, episodios de isquemia cerebral en pacientes con demencia.
• Psicológicos/psiquiátricos: Astenia, agitación, nerviosismo, insomnio, somnolencia, apatía, reducción de la concentración, trastornos de la visión, discinesia tardía, síndrome neuroléptico maligno, síntomas extrapiramidales como temblor, rigidez. Salivación excesiva, bradicardia, acatisia, distonía aguda. Estos son generalmente leves y reversibles con la dosis y/o la administración de una medicación anti parkinsoniana, si fuera necesario.
• Hematológicos: Muy raras: neutropenia y trombocitopenia.
• Oculares: Poco frecuente: Visión borrosa.
• Metabólicos: Frecuente: aumento de peso (2,7 kg en 1 años aproximadamente).
• Endocrinos: Poco frecuente: Hiperprolactinemia, manifestada con síntomas como galactorrea no puerperal, amenorrea, aumento de la glicemia.
• Otorrinolaringológicos: Poco frecuente: Rinitis.