Los suplementos alimenticios no deben utilizarse como sustituto de una dieta variada y equilibrada y de un estilo de vida sano. Este producto se debe conservar en un lugar fresco y seco, alejado de la luz directa. Se debe mantener fuera del alcance de los niños. No se debe superar la dosis diaria expresamente recomendada. Este producto es totalmente seguro por la población en general, y está destinado a bebes con una edad inferior a 4 meses. No obstante, se debe utilizar bajo supervisión médica, y tener precaución para su administración en las siguientes poblaciones:
Pacientes con enfermedades de base muy graves, cirugía cardíaca reciente, en la Unidad de Cuidados Intensivos o en periodo de convalecencia.
Pacientes intervenidos quirúrgicamente.
Pacientes que tienen mayor riesgo de que los probióticos se absorban a través del intestino y pasen a la sangre (abdomen agudo, fuga intestinal, barrera intestinal debilitada, quimioterapia y radioterapia).
Pacientes con disfunción pancreática.
Administración de probióticos por yeyunostomía.
Uso durante el embarazo y la lactancia: En caso de embarazo o lactancia, se debe consultar a un especialista en atención médica antes de usar probióticos.